|


Hoy es tu cumpleaños.
En una
noche clara, tú, sueño acariciado,
fuiste el niño del alba. (fuiste niña del
alba)

En un precioso día colmado de
esperanza floreció tu semilla para el
fruto del alma. Se alborozó tu barro al
soplo de la gracia y tu conjunto extraño
llenó toda la casa.
Te acunaba el
asombro, tierna carne engendrada, y tus
abiertos ojos eran milagro y dádiva. Tu
párvula sonrisa fue suspiro en la estancia;
tu grata cercanía alejó la
nostalgia.

Han pasado los años rápidos
como el viento, como el fulgor del rayo
en la noche de invierno. Tú sigues
siendo el niño (Sigues siendo la niña)
del
más amado tiempo, tienes calor bendito
(mantienes lozanía) de tu primer ensueño.
Aunque ha crecido el alma y la mente y
el cuerpo, está el niño del alba (va la niña
del alba) palpitando en tu pecho. Y
sigues siendo noble, y sigues siendo bueno,
(sigue libre tu vuelo,)
en averno que rompe
tu cósmico
universo.

Celebramos el día feliz de tu
llegada, la noche amanecida con tu
mañana cálida. Campanadas de gloria
conmovieron las lágrimas, hoy resuenan
sus ondas por ti, niño del alba. (por ti,
niña del alba)

Que sigas muchos años siendo
el niño del alba, (siendo niña del alba,)
valiente, ilusionado, (asoma el dulce encanto)
con tu mirada franca. (de tu mirada franca)
Y cuando seas viejo (Cuando pasado el
tiempo)
y tu cabeza cana, (llegues a la edad
blanca) conserva intacto el cielo
diáfano de tu
infancia.

Que la vida siempre
te sonría.
Con
Cariño:

|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|