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EL BAILE DEL VIVO
(Valentina la de
Sabinosa)
Es
éste uno de los más singulares bailes de las Islas, ya que no se enmarca
dentro de ningún género y es una de las escasísimas expresiones pantomímicas
de la tradición canaria. Baile-juego de parejas, El Vivo parece encontrar
sus ancestros en antiguos cantos de alba judeo-sefardíes. De las muchas
versiones que existen de este baile-juego” nos sigue pareciendo la más
“sabrosa” la grabada por la inolvidable Valentina, cuya maravillosa herencia
vocal recuperamos en este registro.
Es posible decir
que gracias a esta mujer, de ochenta y cinco años (ya fallecida), el
folklore herreño conserva toda su pureza y todos sus misterios. Doña
Valentina, con su edad avanzada, continuaba en la brecha con su tambor, su
voz cascada y sus discípulos de Sabinosa, para mantener pujante y vivo uno
de los folklores más singulares del Archipiélago. De ahí la admiración que
todos los canarios profesamos a esta mujer, todo un ejemplo de vocación y de
amor por la tradición de su pueblo, la isla de El Hierro.

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Arriba, arriba
flor de las
flores
que yo me muero
por tus amores.
Salen del Morro,
van pa’ La
Habana,
cinco navíos
y una tartana.
Y arriba, arriba
y arriba iremos
y en allegando
descansaremos. |
Y arriba, arriba
flor de las
flores
que yo me muero
por tus amores.
Tú legartijo,
yo perinquén
si tú estás gordo
yo estoy también.
Apa la japa
paloma mía,
japa la apa
que viene
el día. |
Y arriba, arriba
y arriba iremos
y en allegando
descansaremos.
El baile del vivo
no lo sé bailar
que si lo supiera
ya estuviera
allán.
Y arriba, arriba
y arriba iremos
y en allegando
descansaremos. |

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