Por los tratamientos dados
con amor y dulzura
por la amabilidad de vuestras palabras
dirigidas con ternura.

Por su gimnasia y sus bromas
que con esmero Javier nos daba
animando a los caballeros y damas
para que el ejercicio continuara.

Al doctor y doctora
por inspirarnos confianza
con su sonrisa y sabiduría
siempre nos tranquilizaba.

Al resto del personal de Alhama
que con su primura y esfuerzo
siempre atentos estaban
para lo que cualquiera necesitara.

Y como no recordar
las palabras del capellán
que tan hondo nos llegaba
a todos los que le acompañaban.

Al grupo del Inserso
que con sus cantos, juegos y poesías
los días nos alegraban
y nos brindaban su amistad
con todo el cariño del alma.

Si algo he dejado en el tintero
sepan ustedes disculpar
pues no es mi intención
dejar a nadie sin mencionar.

Con todo mi cariño.
Jerónima de la Nuez Falcón.